GUÍA
ONLINE

Espacio para Profesionales de la Salud

2025. Una nutricionista comprometida con la EC y su comunidad

Aglutenados entrevistó a Marianela Ramos, nutricionista formada en el Hospital Udaondo. Atiende pacientes, forma parte de grupos de estudio, es docente, madre, y más. Hablamos con ella de la EC, la dieta libre de gluten, la contaminación cruzada, la hipervigilancia y la avena.

 

Aglutenados: Marianela, por lo que me contás, luego de estudiar en la UBA y formarte en el Hospital Udaondo volviste a Bahía Blanca, tu ciudad natal, donde seguís residiendo.

Marianela Ramos: Sí, me volví en 2003 y empecé a trabajar como asesora en ACELA (Asistencia al Celíaco en la Argentina), que durante esos primeros años fue muy fuerte en Bahía. También atiendo pacientes en consultorio, y soy parte del equipo de NP, Nutrición Personalizada.

 

A.: Sí, genial, ¿ACELA sigue funcionando en Bahía?

M.R.: Sí, y sigo siendo asesora, participo en charlas, jornadas. Somos un grupo de cuatro profesionales (pediatra, gastroenterólogo, psicóloga y yo) que estamos desde 2004. En Bahía Blanca hay muchas acciones para la comunidad celíaca desde el Municipio y desde la región sanitaria. Hay además una buena red formada por las elaboradoras de alimentos.

 

A.: ¿Cómo fue que decidiste dedicarte a la Enfermedad Celíaca?

M.R.: Me formé en el Udaondo con la profesora doctora Andrea González, y ahí me enamoré de la EC. Andrea es una apasionada; aprendí mucho yendo a charlas y en consultorio. Me gustó mucho su abordaje de trabajar no sólo con el paciente sino con la familia, algo novedoso en aquel momento. Y además con capos como el doctor Bai y el doctor Smecuol, entre otros. Estamos ante una enfermedad que se trata con dieta, donde el rol del nutricionista es clave. Trabajo con pacientes adultos con trastornos digestivos en general.

 

A.: ¿Qué significa la Certificación de Nutrición en Gastroenterología?

M.R.: Es una certificación de SAGE[1] que se obtiene con un examen, que da cuenta del expertise del profesional en ese campo. Constanza Echevarría fue la mentora de esa certificación y Andrea González es la evaluadora. Tiene una duración de tres años.

 

A.: Genial. Podríamos decir que sos una nutricionista experta en EC, ¿no? Por la cantidad de pacientes que has tratado hasta ahora…

M.R.: Sí, tengo más de veinte años tratando pacientes celíacos adultos. Me encanta.

 

A.: ¿Cómo dirías vos que es la adhesión a la dieta entre tus pacientes?

M.R.: Te diría que en este aspecto la situación es más o menos igual que hace veinte años, y es totalmente variable. Depende mucho de la situación económica de los pacientes, de su calidad de vida, y también de la oferta de productos. En este último tema sí encuentro mejoras en los últimos años.

 

A.: ¿Es cierto que los productos industrializados libres de gluten ya no contienen tantas grasas y azúcares como al principio, que han mejorado en este sentido?

M.R.: Es cierto, además de que hoy encontramos en el mercado, y con fácil acceso, una cantidad de harinas alternativas nutritivas, con fibra, que antes no había. La calidad nutricional de los productos mejoró mucho: son menos refinados. La accesibilidad, también.

 

A.: Totalmente, hoy es fácil encontrar en supermercados cantidad de productos certificados, en casi todos lados, incluso en ciudades del interior del país. Pensando en una dieta libre de gluten posible, nutritiva, ¿cuáles son las indicaciones que les das a tus pacientes?

M.R.: Como nutricionista busco que el paciente genere hábitos saludables que le permitan sostener una dieta libre de gluten adecuada a su estilo de vida, sus posibilidades económicas, y que incluya alimentos naturalmente libres de gluten: frutas, verduras, carnes (si el paciente acepta), semillas, legumbres, cereales aptos.

 

A.: El tema de la contaminación cruzada ¿cómo lo manejás? Para muchos es éste el gran problema de la alimentación sin gluten, sobre todo hoy, que contamos con una oferta variada de productos sin gluten, certificados y ricos.

M.R.: Es un tema delicado. Los celíacos tienen que ser cuidadosos en consumir productos que estén certificados, con logo oficial y en el listado de ANMAT. Deben ser organizados en la manipulación y el almacenamiento de sus alimentos para que no se mezclen con otros con gluten. No comprar alimentos sueltos. Lavar bien ollas, sartenes y utensilios en general.

 

A.: Perfecto. Lavar bien alcanza. No sería necesario tener platos, cubiertos, ollas, Tuppers exclusivos…

M.R.: No es necesario. Sí hay algunos elementos de la cocina que sugerimos sean exclusivos por la dificultad para mantenerlos limpios, como tostadora, colador de pastas o espumadera, cuchara de madera. El celíaco debe poder compartir con otros que no tienen esta condición, eso también es saludable y hace a la calidad de vida, a la salud mental. La hipervigilancia no es buena.

 

A.: En este sentido, los productos que son para la piel y el pelo no tendrían que ser libres de gluten, ¿no?

M.R.: El gluten ingresa solamente por la boca, y los celíacos en general podrían usar cualquier producto para la piel y el pelo. Sí deberían ser productos aptos la pasta de dientes y los labiales; el resto de cosméticos, cremas y shampoos podrían ser productos corrientes. Si la persona tuviera dermatitis herpetiforme o hubiera llegado al diagnóstico con esa patología, ahí sí tendría que usar productos libres de gluten certificados.

 

A.: Muy buena esta aclaración, ya que a veces dudamos y buscamos productos con logo, más caros, cuando no es necesario. Hablemos de la avena, ¿por ahora no la recomendás a tus pacientes celíacos?

M.R.: Si bien hay ahora avena con logo oficial libre de gluten y presente en el mercado y en listados, producto de una modificación en la ley en el 2023, nos encontramos las nutricionistas que trabajamos con la temática en un momento de transición y revisión

 

A.: ¿Esto podría cambiar en el futuro?

M.R.: La avena es una oportunidad, pero en Argentina aún es un desafío. Se necesitan consensos y protocolos desde la comunidad médica-científica que nos guíen qué hacer con la avena para poder dar recomendaciones claras y SEGURAS  a nuestros pacientes. Además las recomendaciones deben ser individualizadas de manera que garanticen la seguridad alimentaria de los pacientes celíacos. 

 

 

A.: Hay personas que deciden consumirla más allá de estas consideraciones ,¿no?

M.R.:En el caso de pacientes que deciden consumirla de todas maneras, yo los acompaño y les sugiero hacer un seguimiento clínico para ver cómo lo tolera el organismo. A los pacientes recién diagnosticados les sugiero fuertemente evitar su consumo al menos durante el primer año de dieta libre de gluten. También sugiero evitarlo cuando los pacientes aún no revierten síntomas o no responden a la dieta libre de gluten, aunque ya haya pasado el año de tratamiento. La evidencia científica encontró que hay un pequeño grupo de pacientes, cercano a un 5 por ciento, que presentaría reacciones adversas al consumo de avena.

 

A.: A mí me preocupa que, como muchos elaboradores de productos encuentran avena con logo y por ahí no saben que no está recomendado su consumo, la usan en sus preparaciones y estemos consumiendo avena sin quererlo.

M.R.: Sí, en este sentido creemos que los paquetes que contienen avena deberían tener una advertencia.

 

A.: ¡Así es! Marianela, te súper agradezco por esta entrevista y, si te parece bien, podemos organizar un vivo por Instagram para compartir estos temas con la comunidad.

M.R.: ¡Claro que sí! Organizamos.

 

A.: ¡Gracias!

 



[1] SAGE, Sociedad Argentina de Gastroenterología.


Copyright © 2026 Aglutenados