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Huesos y Enfermedad Celíaca - Entrevista con Florencia Costa.

Los huesos… ¿podrán hablar también de Enfermedad Celíaca?

La Enfermedad Celíaca se manifiesta de diversas formas. En algunas oportunidades hablamos de los síntomas extradigestivos, y en esta entrevista con Florencia Costa vamos a continuar un tema que tratamos en 2014 que tiene que ver con la salud de los huesos.

 

 

Aglutenados: Florencia, ¿cuáles serían los motivos por los que la calidad del hueso se podría ver afectada en pacientes celíacos al momento del diagnóstico?

Florencia Costa: Uno de los motivos a tener en cuenta es saber que la EC es una enfermedad en la cual hay malabsorción de nutrientes, por lo tanto los huesos se ven afectados cuando hay malabsorción de calcio. La vitamina D también es muy importante en la salud de los huesos, y en general se absorbe directamente por la exposición al sol.

 

A.: ¿Cuál sería el otro motivo?

F.C.: La EC no tratada, ya sea por no tener diagnóstico o por no cumplir la dieta libre de gluten, es un estado de inflamación crónica que no sólo afecta al intestino sino que tiene afectación sistémica generalizada, interesando la salud ósea. Por eso el hueso puede estar debilitado.

 

A.: ¡Qué importante prestar atención a este tema! ¿De qué manera podemos saber cómo están nuestros huesos?

F.C.: Es muy importante que al momento de ser diagnosticados se haga una densitometría (DMO), que va a ser el parámetro a partir del cual se va a evaluar la mejora una vez que el paciente comienza la DLG. Sería la densitometría basal, que los gastroenterólogos deben pedir a sus pacientes al momento del diagnóstico.

 

A.: ¡Claro! Y, agrego yo, la importancia de conservar esta densitometría para futuras consultas con especialistas. ¿Qué tipo de densitometría sería la que deben pedir los gastroenterólogos?

F.C.: Una densitometría ósea de columna lumbar y de cuello femoral izquierdo sirve para determinar si el paciente tiene un hueso normal o presenta osteopenia u osteoporosis.

 

 

A.: ¿Qué significa tener osteopenia?

F.C.: La densitometría mide la densidad mineral ósea, la cantidad de calcio y otro tipo de nutrientes en un área específica del hueso. Osteopenia significa que la densidad mineral ósea es más baja de lo normal.

 

A.: ¿Y osteoporosis?

F.C.: Osteoporosis significa que ya hay pérdida del hueso. Los huesos se vuelven más frágiles.

 

A.: ¿Hay algún síntoma visible de estas dos enfermedades del hueso, más alla de las fracturas?

F.C.: Las fracturas son el síntoma más grave de un hueso ya muy afectado por la EC. Por eso se la llama “enfermedad silenciosa”.

 

A.: ¿Con qué frecuencia se debe hacer una DMO?

F.C.: Si la DMO ósea inicial está en parámetros normales, no es necesario que se repita. Si en cambio hay afectación del hueso en ese estudio inicial o si el paciente no es adherente a la DLG de manera estricta, la debemos repetir de forma anual.

 

A.: La menopausia es un punto clave en las mujeres, ¿no? ¿La disminución de las hormonas provoca deterioro en los huesos?

F.C.: Sí, al entrar en la menopausia es fundamental el control y, en caso de que la DMO evidencie signos de pérdida de masa ósea, quizás es conveniente considerar la consulta con especialistas como método preventivo.

 

 

 

A.: Florencia, imagino también que tendrás casos de pacientes que se diagnostican como celíacos a partir de problemas con los huesos, ¿es así?

F.C.: Por supuesto, a causa de fracturas por traumas mínimos o moderados. La fractura de muñeca suele ser un síntoma típico. Recientemente traté a un paciente con anemia crónica e historia de transfusiones que se fracturó un hombro, según él, por una lesión mínima. Resultó ser una persona celíaca no diagnosticada.

 

A.: Contanos sobre aquella investigación que realizaron desde el Hospital Udaondo junto con IDIM[1] y la doctora Belén Zanchetta. Nosotros la entrevistamos a Belén en 2014, y esa investigación aún estaba en proceso…

F.C.:Ese estudio comenzó en 2012 con el objetivo de determinar en profundidad el estado del hueso en mujeres celíacas recién diagnosticadas, de una edad promedio de treinta años y que todavía no estaban con DLG, y lo comparamos con un grupo de control. La idea era estudiar a estas mujeres durante varios años para ver cómo evolucionaba el hueso a partir del seguimiento de la dieta. Para esta evaluación se hizo una batería de estudios con el fin de lograr resultados muy específicos.

 

A.: ¿Qué otros estudios hicieron además de la DMO?

F.C.: Un laboratorio (análisis de sangre) para medir la situación de las hormonas específicas del hueso. Y una tomografía de alta resolución para ver la arquitectura ósea. Con toda esta información contamos con un diagnóstico más preciso sobre el estado del hueso de estas pacientes.

 

A.: ¿Cuáles fueron los resultados? En 2014 estaban en pleno proceso…

F.C.: Vimos que en todos los casos estas mujeres que seguían estricta DLG mejoraron la calidad de sus huesos; tres años después las volvimos a analizar y seguían mejorando. Sin embargo, sus huesos no lograban todavía la calidad mineral ósea de los de personas no celíacas.

 

A.: Está claro que la dieta libre de gluten mejora notablemente la calidad de los huesos; otra razón más para focalizar en su seguimiento.

F.C.: Es fundamental el seguimiento de una DLG en pacientes celíacos para una mejor calidad de vida en general, y especialmente para el cuidado de los huesos. En casos de malabsorción de calcio o vitamina D, es importante suplementarlos.

 

A.: Vale la pena reforzar que los pacientes celíacos deben asegurarse un correcto cumplimiento de la DLG, complementando la consulta al gastroenterólogo y al nutricionista experto.

F.C.: Sí, así es. Siendo la EC una enfermedad que se trata exclusivamente con DLG, el papel del nutricionista experto en EC es fundamental.

 

A.: ¿Qué alimentos son ricos en calcio, para intentar incluirlos en nuestras dietas?

F.C.: Fundamentalmente los lácteos: leche, queso, yogur. Es importante consumirlos diariamente.

 

A.: Y si se tratara de personas alérgicas a la leche o veganas que no consumen este tipo de productos, ¿podrían reemplazarlos con otros alimentos?

F.C.: El brócoli, la espinaca, los repollitos de Bruselas, las almendras, el mix de semillas, previamente activadas, aportan calcio. En casos de personas veganas o que no consumen lácteos es fundamental que controlen su dieta con nutricionistas expertos, para lograr una alimentación equilibrada.

 

A.: ¿Qué papel juega la actividad física para mejorar los huesos?

F.C.: El ejercicio no sólo tiene una acción antiinflamatoria, sino que favorece el depósito de calcio en el hueso y mejora la circulación sanguínea, aportando más nutrientes al hueso y mayor fuerza ósea. Es fundamental hacer ejercicio con regularidad.

 

A.: Muchas gracias, Florencia. Trataremos de organizar un Vivo por Instagram con vos y con la doctora Belén Zanchetta para profundizar este tema y compartir con la comunidad.

 

 

 

[1] IDIM, Instituto de Investigaciones Metabólicas, creado por el doctor José Rubén Zanchetta.

 

 


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